¿Quién soy?

Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. En paralelo al ejercicio de la arquitectura, fundé una empresa familiar de gestión cultural dedicada a la edición y al comisariado, montaje y producción de exposiciones. Desde 2013 soy agente inmobiliario, un oficio en el que de momento me va razonablemente bien. Me gusta Madrid, ciudad sobre la que he mantenido durante años una sección titulada «Arquitectura y ciudad», primero en el suplemento Metrópoli de El Mundo y en El País después.

He recibido galardones tan diversos como el Premio Calidad, Arquitectura y Urbanismo de la Comunidad de Madrid y el Premio Urbanismo, Arquitectura y Obra Pública del Ayuntamiento de Madrid por la exposición Antonio Palacios, constructor de Madrid; el Primer Premio Medalla de Oro del Bureau International des Expositions por el Pabellón de las Islas del Pacífico en Expo Zaragoza 2008, y los premios RE/MAX Club 100% 2014, 2015, 2016 y 2018, y RE/MAX Platino 2017 por su labor inmobiliaria.

Agente inmobiliario

Vender tu casa

Mi papel es facilitarle al máximo todos los procesos de su transacción inmobiliaria, y defender siempre sus intereses. Para ello, no solamente tengo en cuenta el inmueble, sino también las circunstancias personales que rodean a la operación, para poder personalizar el servicio, y diseñarlo para su máxima comodidad. Y por supuesto, vendiendo siempre al mejor precio posible.  

Escritor

Historias de un agente inmobiliario

Cuando empecé a trabajar como agente inmobiliario me puse a escribir un blog para dar a conocer mi nuevo oficio entre mis conocidos,  y parece que funcionó. En Historias de un agente inmobiliario (Editorial Lumen), mi primera novela, cuento mis andanzas por el mundo inmobiliario, mezcladas con mi vida personal y la de mi ciudad, Madrid.

Contacta conmigo

Proyecta que algo queda

Hace años que fotografío carteles que me encuentro por la calle;  fuera de contexto son muy divertidos, y se convierten a veces en pequeños poemas.

Suelen tener en común todos ellos una especie de implícito hastío que me apasiona. ¡Por favor, no entre usted también a preguntar si hacemos fotocopias!

Tras el cierre de la ferretería Subero (marzo de 2013), su fachada se convirtió en soporte de todo tipo de carteles que fueron reflejando la vida de la ciudad. La idea fue hacer un seguimiento de su evolución hasta el día en que abriera un nuevo negocio.


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