Esta mañana he pasado por Tirso de Molina, en pleno centro de Madrid, y he vuelto a ver los cubos de madera que se posaron en la plaza cuando fue peatonalizada en el año 2006.

Según contaba el Alcalde de turno en la presentación del proyecto, esta nueva plaza se remodelaba para «hacer de esta zona de la ciudad un espacio más habitado, más integrado, más contemporáneo y más cultural».  Añadía además que este mercado iba a convertirse en un un «hito urbano contemporáneo».
De los 14 cubos que proyectaron en el Estudio de Arquitectura Galan Lubascher, ganadores del concurso público que se convocó, solamente 8 se llegaron a construir, y hoy tan solo uno estaba abierto para ofrecer sus flores a los ciudadanos.
Es una pena que los cubos no hayan funcionado como mercado de flores, aunque sí que han resultado muy útiles sus lados planos como tablones de anuncios para el barrio. Todos están forados con carteles de lo más variados, solo falta el clásico «Prohibido Fijar Carteles. Responsable la Empresa Anunciadora».
Quizás hubiera sido más útil, y seguro que más barato, poner unas Columnas de Expresión Libre como las que me encontré en Málaga hace unas semanas.

Un comentario

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies